PRESENTACIÓN

La distribución del trabajo femenino en las diversas disciplinas científicas muestra claros sesgos: menos presencia femenina en la investigación en ciencias exactas, particularmente las ciencias físicas y matemáticas; aún menor participación en la ingeniería y otras ciencias tecnológicas. En agronomía, mientras es baja en algunos países en otros se observan altas participaciones. Las ciencias sociales, las humanidades, las ciencias médicas y ciencias naturales como la química y la biología tienen en general altas preferencias femeninas. Estas tendencias se corresponden con lo encontrado en los estudios universitarios e indican la existencia de segmentaciones horizontales en torno a campos del conocimiento masculinizados. Al comparar el PEA femenino con la participación de la mujer en el mundo del trabajo científico, surge en cinco países (Argentina, Costa Rica, Brasil, Paraguay y Venezuela) una mayor presencia relativa de la mujer en la ciencia. Pero, ¿bajo qué condiciones materiales se desarrolla el trabajo de la mujer en la ciencia?

Otros datos analizados se refieren a la participación de las mujeres en comités evaluadores en instituciones de promoción científica. Estos representan un espacio de poder privilegiado ya que en ellos se decide el ingreso a la carrera científica, los ascensos y retribuciones a lo largo de la misma, la aprobación de proyectos de investigación, el acceso a subsidios, etc. Por esta razón es fácil imaginar que la composición de dichos comités puede representar un mecanismo importante para facilitar u obstaculizar el desarrollo de la carrera científica tanto de los hombres como de las mujeres.

 

Los hombres constituyen una abrumadora mayoría de los investigadores profesionales: el 71% frente al 29% de mujeres a nivel mundial. En gran parte (54) de los 90 países de los que hay datos, las mujeres representan del 25% al 45% del contingente total de investigadores. Solo en 21 naciones, es decir, una de cada cinco, superan el 45%. Los países con la mayor proporción de investigadoras son Venezuela y Letonia, con un 55%, seguido por Azerbaiyán, Georgia, Filipinas, Tailandia, Argentina, Lituania, la ex República Yugoslava de Macedonia, Paraguay y Uruguay. Entre los factores que quizá puedan explicar el menor número de investigadoras, especialmente en puestos de dirección, figuran aspectos como la conciliación entre vida privada y profesional, los estereotipos de género, la medida del rendimiento y los criterios de ascenso, los mecanismos de gobierno o el papel de los investigadores en la sociedad (UNESCO 2012).

 

En México, en 1954 sólo el 9.4% de la matrícula de la carrera de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México eran mujeres. Para el año 2019 el porcentaje de mujeres en esta área es del 25%, es decir, hubo un aumento del 16.2%. En el año de 1984, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) tenía registrado en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) a 1,143 investigadores que representaba el 81.9% del Padrón y 253 investigadoras lo que representaba el 18.1%. Con el paso del tiempo la brecha se ha ido cerrando, sin embargo, no ha sido suficiente. Para el año 2016 existían 15 mil 992 investigadores y 9 mil 80 investigadoras.

 

En el año de 2015, la Asamblea General de la O.N.U. considera importante el papel de las mujeres y las niñas en las comunidades científicas y sobre todo que, su participación, debe fortalecerse. La organización declaró el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

 

Alejandro Frank coordinador del Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, en 2019, aseguró que, en México, millones de niñas y niños nunca se enteran de que existen disciplinas científicas a las cuales pueden dedicarse y sobre todo contribuir con ello al desarrollo del país.

 

Según información del Instituto de Estadística de la UNESCO existen más mujeres que se ingresan a la Universidad, pero siguen siendo pocas las que escogen una carrera científica. Este mismo Instituto asegura que sólo uno de cada cinco países ha alcanzado la paridad de género, al lograr que entre el 45 y 55% de sus investigadoras sean mujeres. En México para 2019 la cifra es de 33%. En México las investigadoras trabajan generalmente en los sectores académicos y públicos, mientras los hombres laboran en el sector privado que tienen la tendencia a ofrecer mejores salarios.

 

Según Magali Cárdenas, existen evidencias en todos los países que las mujeres enfrentan obstáculos que obedecen a factores culturales y académicos, también se debe a modelos socioculturales que condicionan su comportamiento siendo el más influyente el impacto que tiene en su labor profesional la realización de las funciones de la casa y la familia.

En la mayoría de las naciones las investigadoras se concentran en las áreas de ciencia sociales, pero no tienen tanta presencia en ingenierías o carreras tecnológicas es por ello que podría ser fundamental alentar a las niñas para que se opten por la carrera científica en todas las áreas.

 

En México, la participación de las mujeres en la investigación científica y el desarrollo tecnológico sigue siendo poca a pesar de que el porcentaje de mujeres que concluyen sus estudios es alto. Cuando se trata de carreras científicas disminuye el porcentaje de quienes concluyen sus estudios.

 

El CONACyT, a través del SNI reconoce cinco categorías de investigadores: Candidato, Nivel I, Nivel II, Nivel III e Investigadores eméritos. Se ha encontrado que conforme se asciende en los niveles de SNI disminuye el número de mujeres, es decir, en los niveles de candidatura y nivel I es donde se encuentra el mayor número de investigadores, en el nivel II el número se reduce y ya en el nivel III es casi nula la participación de las mujeres.

Esto demuestra que la realización del IV Congreso de Investigadores de Iberoamérica resulta pertinente y necesario para abrir la discusión; y proponer acciones para la equidad de género en la ciencia.

 

PARA MAYORES INFORMES DIRIGIRSE AL COMITÉ ORGANIZADOR DE LA SEDE:

Dra. Angélica Mendieta Ramírez (BUAP-México)

Presidenta del Congreso

 

investigadoras2022@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Página web del evento

https://ainvestigadores.org/dos/index.html